Y volver, volver, volver....

Temporada 2016-2017 - Capitulo XI – Madrid x Madrid



                       Dave Corre por Madrid



No es casualidad que en menos de 24 horas, corriera tres carreras, no es un acto de locura aunque lo pudiera parecer, todo tiene un por qué,
hay momentos en la vida que necesitas evadirte, dejar de un lado eso que no deja de darte vueltas por la cabeza y buscas esa isla
donde refugiarte. Mi refugio es el deporte, es el motor de mí día a día y más cuando algo inesperado se cruza en tu rutina.

Esa razón me llevo hasta Madrid, a una de las carreras más bonitas por recorrido de todas las que se disputan en la capital, pero allí
entre una marea azul, me pregunté ¿es posible estar solo entre más de 10000 personas? Y sí, así me sentía mientras me acercaba al ropero, dejé
mi mochila, deje al descubierto mi camiseta villana y empecé a calentar hacía la salida cruzando todo el Retiro y así poco a poco mientras saludaba
a caras conocidas, me empecé a encontrar mejor.

Comenzó la carrera, a un ritmo más tranquilo del habitual, pero de menos a más, disfrutando del recorrido, Goya, Serrano, Colón,
la Cibeles, subir por Gran Vía hasta Callao, cruzar la calle Preciados, llegar a Sol, alcanzar el Palacio Real por Arenal, la Almudena, ir aumentando
el ritmo, adelantar a más y más gente, volver a pasar por Sol por la calle Mayor, volver por Gran Vía, Neptuno, bajar hasta Atocha y apretar los
dientes en la última subida en el Paseo del Prado, donde este año estaba situada la meta, y llegar...



Y una vez terminado, descubrí que ya no me sentía solo, que siempre hay alguien allí, que correr me hace sentir bien y sobre todo que lo mejor está por llegar.


Temporada 2016-2017 - Capitulo X – Trail Mijares



Casavieja, El pueblo donde nació y se crio David Alonso, genio y figura. Y se podría decir que el pueblo adoptivo de Laura Robledillo. Ya sabemos lo que reza  el dicho “detrás de todo gran hombre hay una pedazo de mujer”, nunca mejor dicho.

Dicho esto, decir que acudimos a Casavieja  a la llamada del Trail de Mijares (pueblo a 10 km. del otro) y del chuletón de Ávila. Aunque sin duda lo mejor fue la compañía y la enorme hospitalidad que nos mostraron la susodicha pareja en cuestión, en el antes y el después. Sin entrar en más detalles sobre lo buena gente que son (sin dejar de ser David un listongo de Alcobendas, pues una cosa no quita la otra), os contaré el tema de la carrerita, que es lo que aquí toca, por ser este el blog del club de atletismo. Y no un club social que diría aquel. 

 
ANTES DEL COMIENZO.......



                   Así en la tierra como en el cielo….

Con la vista puesta en el maratón de montaña de El Escorial del día 15 de octubre, y como piedra de toque para su preparación, decidimos  Fernando y un servidor poner esto como excusa para doblegarnos fácilmente ante la insistencia de David en acudir a su pueblo para correr un Trail, concretamente en Mijares, en plena sierra de Gredos. Un medio maratón que pintaba bien, con decían (1300 metros de desnivel positivo) y que era el primero que organizaban.

Desconocer a lo que te enfrentas, sobre todo en una carrera de montaña larga,  te causa dos sensaciones, una es de incertidumbre ante lo que te encontraras y otra de ilusión ante algo novedoso y con pinta de aventura.

No teníamos referencia de otras ediciones. David nos dijo que nunca había hecho esta ruta en sus entrenamientos. Y preguntando a los paisanos u organizadores al respecto las respuestas eran difusas y de lo más enigmáticas…”pues subir a lo alto y luego bajar”, “no si no serán 1300, serán algo más”, “¿Qué como es la bajada?, na.. cuatro piedras”…."a quién San Juan se la de que San Pedro se la bendiga"...

En fin que haciendo cálculos de lo que solemos tardar en medias de montaña con algo menos de desnivel, hicimos la cuenta la vieja y la de Briones en los maratones y nos salió que tardaríamos de entre 3 a 3 hora y media. Venga, pues recogemos el dorsal y la camiseta finiser (que digo yo una camiseta lisa sin lema de la carrera de recuerdo, por 18 pavos..pues vaya recuerdo...). 

La salida, que mucho tiempo después seria la meta, era como no en cuesta y hacia arriba, para volver a bajar, subir a la iglesia y salir del pueblo por una zona preciosa a orillas del rio. De allí salimos a la carretera, asfalto puro y duro. Voy con Fernando, David se ha quedado algo rezagado.




A los 2 km. de repente un muchacho de Protección Civil nos desvía a un camino a nuestra derecha que haciendo eses nos lleva hacia arriba. Fernando se ha quedado unos 100 metros atrás. Cuando llevo tres curvas de camino oigo gritar “ehhh, que no es por ahí” , por lo que damos la vuelta la veintena de corredores  que tomamos el desvío y desandamos  nuestras huellas, en mi caso unos 600 metros. Bajando nos cruzamos con el “pobre” muchacho de PC que azorado nos va pidiendo disculpas. De nuevo en la carretera veo a Fernando cien metros por delante que va dando alcance a David. Los alcanzo y por unos breves microsegundos estamos los tres de nuevo juntos. Que ilusión.

A los 3 km, ahora sí, nos desvían por el sendero correcto y a subir. Vamos cogiendo ritmo, esta es una zona que se empina por momentos pero en la que se puede correr o trotar.



A partir del km4 mas o menos el desnivel se acrecienta y se hace muy difícil correr, así llegamos al primer avituallamiento situado en el km6,5 con una hora de carrera en las piernas, en el alto de Mijares, según mis datos a 1570 metros de altura..

Recuperamos fuerzas, bebemos, comemos, nos perfumamos, bailamos al son de los tambores de guerra y tras un kilómetro de falso llano (aquí todo es falso y llano, hasta las bajadas) emprendemos la parte que en teoría es más dura y técnica de la carrera, ya que se hace por LA CUERDA. La subida al cielo en tramos. Al risco Peluca a 2053 metros de altura
.

Tramo 1 Así en el cielo como en la tierra ¿Es eso El Peluca?.  Un paisano va cuchicheando con otro detrás mío, tras esa roca ya se ve “el peluca”.  Encima de la roca se ve ondeando al viento la baliza de marcaje de la organización, a la derecha no se ve camino alguno, a la izquierda el abismo. Pues a escalar la roca, eso sí a cuatro partas, no hay otra forma.



Tramo 2 Así en la tierra como en el cielo ¿Es eso El Peluca? . Llegado a lo alto de la susodicha roca a 1854 metros de altura te tienes que tirar hacia el otro lado entre salientes y matojos para volver a subir, pensaba yo que al “peluca”. Los dos paisanos siguen cuchicheando tras de mí, pasado aquel risco de la derecha  se ve el “peluca”, (cago en to).

La cintilla me va molestando a la altura de la rodilla derecha, pero sigo subiendo a buen ritmo  pese a que la dureza me hace apoyar las manos en mis cuádriceps, sin que nadie me adelante, incluso me permito pasar a algún corredor, me siento más fuerte que Gascón (el de la bella y la bestia). Pienso que cuando llegue al pico Peluca, si es que aparece de veras, parare a ponérmela (la puta peluca), reponer y estirar la pierna, para poder afrontar la “vertiginosa” bajada.



Tramo 3 Así en el suelo como en lo alto ¿Es eso El Peluca?. El risco, a 1986 metros de altura, pisado de cerca resulta ser cortante y peligroso, y aunque temerario, mi frente sin peluca tiene más de dos dedos y si debo arrastrarme pues me arrastro, para arriba durísimo y para abajo peligrosísimo. Y me digo ¿aquello de la derecha será “el peluca?.

Tramo 4 Así en lo alto como en el suelo ¿Es eso El Peluca?. Tras saltar un par de lindes con sus alambres de pinchos (literal como lo digo) eso sí siempre por donde marca la baliza de la organización, volvemos a ascender una de las partes más duras, con piedras en pico, sin camino ni trialera, sin nada, solo balizas….Y llego arriba….a 2013 metros de altura …y ¿qué dicen ustedes? ¿era el peluca?, pues NO. El peluca es aquello de más a la izquierda…se..se supone. 




Tramo 5 Ni cielo, ni tierra, ni ostias, ¡El Peluca!  El Garmin marca 11 km y pico y ya hace rato que he pasado de las 2 horas de carrera. Desde el km. 6 que estaba el avituallamiento hasta aquí he tardado 65 minutos.  Un paisano con pinta de curtido en mil batallas me dice si tengo agua y le paso el bidón, me queda medio y no he bebido desde el 6 pero me da igual. Lo único que quiero es agarrar al peluca y darle dos ostias, una en el hígado y otra en el mentón. A horcajadas voy subiendo, el dolor de la cintilla cada vez es menos soportable, pero donde leches está el límite entre soportable o no. Tras 200 metros de “pradera” con un desnivel brutal,  ya llego, 2040, 2041..2050, 2051, 2052 y 2053 metros. Aquí hay un paisano, que no es corredor,  haciendo fotos con un móvil. Le pregunto ¿Esto es el peluca?, por respuesta el hombre se encoge de hombros…Pero sí, válgame Dios y el Espíritu Santo es EL PELUCA, ES EL PELUCA, ES EL PELUCA…



Y me pongo a cantar:


A todos el pelo se nos caerá
más pronto o más tarde el otoño llegará.
Algunos en la cuna lo pierden ya
otros a la tumba esperan llegar.

Ponte peluca, ponte la peluca ya
.

Ponte peluca, ponte la peluca ya.



LAS VISTAS PARA EL QUE NO TENGA VERTIGO, COMO DIRIA EDU “SON PRECIOSAS”.



Km. 12, 2 horas 20 minutos de carrera. Esta es la mía, estiro la cintilla, me saco diez pedruscos de las zapatillas, me unto de betún los carrillos y la frente cual guerrero de la selva, y me lanzo a por el vertiginoso descenso….Pero, ey, uy, ay, zas…ras ..Error, tal descenso, al menos como yo pensaba que seria, no existe. Este es un desfiladero con un desnivel descomunal y lleno de rocas, charcas, piñas secas, matojos que esconden sorpresas donde torcerse los tobillos, troncos de árboles, ramas, jabalíes, serpientes, tigres de Malasia, en fin, TERRENO Y BAJADA TECNICA, que diría el que sabe.

Por lo que la bajada se hace más tortuosa que la subida. Me adelantan corredores pero ahora me da igual, ya no soy Gascón,  ahora soy una bestia que lucha por bajar intacto, y la bella estará preocupada por mi tardanza esperando en meta.

Como no hay vuelta atrás, ni arte de magia para desaparecer de allí o lugar por donde recortar, pues sigo hacia delante, sin miedo pero con el cuidado necesario para evitar tener que volver a casa con algún hueso roto. Los arañazos y raspaduras es lo de menos. Llega un momento en que por lo dilatado del tiempo de carrera y que la participación en la misma no es muy grande, en el que te encuentras solo. Como el “camino” no existe ni nada que se le parezca, tienes que ir adivinando donde están las balizas y pasar por allí donde marcan. Digo imaginando y digo bien, porque había momentos en que tenias que parar y mirar a todos lados hasta localizarla, o simplemente arriesgarte a ir por un sitio hasta verla (si no acertabas, pues vuelta atrás, esto el Coco lo tenía más fácil arriba-abajo-izquierda-derecha, que diría el muñeco DE PELUCHE).

En la bajada me cruzo con un par de voluntarios apostados en sendas curvas. A ambos les pregunto ¿más adelante hay pista para darle a la zapatilla?, las dos respuestas fueron idénticas “en 2 km.”… ¿sabéis que pasaba a los dos km?..como la canción del mítico grupo Los Secretos “Todo sigue igual”…pues eso..

Y después de 2 horas y media desde el primer avituallamiento llega el segundo avituallamiento en el km18 a 3 del final. ¿?¿?¿?. 

Estos 3 km. los hago con un compadre que corre con una camiseta de entrenamiento del Atlético de Madrid, con el que se hace más llevadero el “camino” que queda, los dos tarareando el himno.



121 caídas después, 24 revolcones, 7 uy que me caigo y 3 cracs de tobillos llego al pueblo. El último kilómetro es por el asfalto, tras un par de subidas se llega a la meta. Allí preocupadas están Nati, Laura y Esther esperándonos.  Hemos tardado más de “lo previsto”. Mientras llego me pregunta la bella ¿si ha pasado algo?, yo pobre bestia solo acierto a mover la mano en una aspaviento de “tela, telita, tela” con la carrera.





Casi cuatro horas después entro en meta. Me como una sandia, un melón, 5 plátanos,  me bebo dos botellas de agua, me como tres claras de huevo, 7 batidos de proteina de soja no me siente mal, un limón sin hacer muecas y tomo aire.


                   22.400 metros de carrera. (Contando los extras)


Espero a mis dos compañeros y amigos. Que llegan con el rostro desencajado, seguramente que como yo lo he hecho.




Aunque yo no sea un corredor especifico de montaña y trail, sí que puedo presumir de haber corrido 6 ultrafondos, un trail de 50 km, un maratón de montaña, al menos 20 medias de montaña y decenas de trail, y sin duda este ha sido el más duro de todos. Y más que por sus casi 1500 de desnivel positivo casi de una tacada, ha sido por el terreno. DURO Y TECNICO. TRAIL MIJARES. Pero ¿ya sabíamos dónde nos metíamos?

MIJARES
48JOSE FERNANDEZ VALENCIA3:53:06
53FERNANDO UBEDA BRAVO4:11:51
56DAVID ALONSO JIMENEZ4:20:06



Bueno, pues una vez repuestos y compuestos, tras pegarnos los pedacitos de carne y hueso perdidos, de recomponer la masa gris perdida, nos dimos un festín de chuletón de Ávila y paseamos cual oxidados mecanos por las piscinas naturales y el embalse de Casavieja.





Entonces, mientras comíamos y bebíamos vino tinto, departimos y reímos sobre la carrera, el este y el aquel y disfrutamos de nuestras pequeñas cosas. Nuestros pequeños deseos. Eso no nos lo quita nadie. Porque como escribió  Cristina Peri Rossi:


Nadie a podido demostrar hasta ahora

   de manera fehaciente

que los pequeños deseos

son más fáciles de conseguir que los grandes.

Sólo se ha podido demostrar

   de manera fehaciente

que son más numerosos.



¿Volveré?, a Casavieja  el pueblo del listongo si me lo proponen por supuesto, merece la pena. Al trail……quien sabe….depende de lo que me diga el lunes mi psiquiatra…más líbranos señor de la tentación….Amén..

DESPUÉS DE....



Temporada 2016-2017 - Capitulo IX – Legua del Val


XV legua el Val de Alcalá de Henares.
                          
                       "A calzón quitao"



Por Bea Lázaro 




Margui, Ricar y Bea se animaron el pasado domingo a correr los poco más de 5,5 Km de esta legua  a “calzón quitaó”  en Alcalá de Henares, en la que calculo participaron cerca de 400 corredores entre niños y adultos.. Con nosotros  estuvo Óscar, gran AMIGO y gran corredor como pudo demostrar en su primera popular.

Salida a “calzón quitao” desde la avenida Virgen del Val, a las puertas de la Casa de la Juventud, divino tesoro.  Luego seguimos por la calle Toledo, la calle Santander, Avenida Lope de Figueroa, camino de los Afligidos que no nos influyo y seguimos con una sonrisa, pero a “calzón quitao”. Para terminar corriendo por el camino a orillas del río Henares hasta llegar de nuevo al Parque de la Juventud, divino tesoro, con el calzón ya hecho jirones….

Muy buen ambiente entre todos los corredores, buena organización de carrera, buen clima, buenas sensaciones… con estos ingredientes  sólo pudimos  disfrutar.



LEGUA DEL VAL
MARGARITA ALFARO
BEATRIZ LAZARO
RICARDO ALFARO